La financiación de la cultura: un modelo híbrido

El pasado mes de julio tuve la suerte de participar en el curso de verano Henri Lenaerts. Innovación e Investigación en la cultura contemporánea de la Universidad Pública de Navarra (UPNA). Allí charlé con responsables de otras instituciones públicas y privadas sobre cómo financiar la cultura en una época convulsa, repleta de cambios coyunturales y estructurales. Como director de Fundación Banco Santander, pude aportar mi granito de arena al debate público de la cuestión, a través de una ponencia que giró en torno a una idea clave: la financiación de la cultura debe basarse en un modelo híbrido.

Es cierto que este modelo híbrido de financiación no es algo nuevo. La cooperación entre administración pública y sociedad civil se lleva a cabo desde hace mucho tiempo; sin embargo, sí que es necesario reformular este modelo. El mecenazgo es complementario, no es sustitutivo de las administraciones públicas porque la financiación privada no podrá sustituir a los sectores públicos, sobre todo habiendo fallado también otros jugadores importantes como las Cajas de Ahorros.

El necesario cambio cultural será lento y los resultados no serán inmediatos. Una de las características de esta reformulación consiste en concienciar del valor de los proyectos por medio de la transparencia. Existe cierto tabú al hablar de dinero, de lo que cuestan las cosas. Es algo que tenemos que plantearnos, saber explicar nuestros gastos y generar confianza en la gestión de los presupuestos.

También tenemos que abogar por la calidad de las propuestas y por la corresponsabilidad de todas las partes que participan en el proyecto y, para ello, es fundamental la implicación de las entidades donantes. Por eso, desde Fundación Banco Santander intentamos fomentar estos ideales con la participación en proyectos de financiación híbrida en instituciones como el MNCARS o Patrimonio Nacional.

Estamos ante una situación compleja que exige respuestas novedosas pero, estoy seguro de que, entre todos, seremos capaces de encontrarlas y de alcanzar los ideales necesarios: una reeducación global de la sociedad que intensifique las inversiones privadas y el beneficio de las mismas y un acuerdo de lo público y lo privado, que implique a todos los agentes.

Author: Blog Fundacion Banco Santander

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