¿Son los jóvenes españoles emprendedores?

Si vamos a un colegio o instituto de cualquier ciudad o pueblo de España, y preguntamos a los alumnos, quiénes son Marck Zuckerberg, creador de Facebook, Steve Jobs, creador de Apple o Larry Page y Sergey Brin, creadores de Google, en un porcentaje muy alto no los conocerán, pero si los preguntamos por la alineación del Real Madrid o del Barcelona, se la sabrán seguro. Con esto quiero decir que los jóvenes españoles no saben qué es el liderazgo, el trabajo en equipo y sobretodo la creatividad. En España los jóvenes no tienen ningún interés en montar negocios, todo lo contrario a lo que pasa en otros países, especialmente en EE.UU.

Cuando un universitario español acaba su formación académica, solo el 12% intenta montar su propia empresa,  al contrario de lo que ocurre en EE.UU donde el 79% de los que finalizan la carrera en algún momento de su vida intentan crear una empresa. Si un joven americano fracasa en la creación de su primera empresa, lo vuelve a intentar y la sociedad americana como tal así se lo reconoce, porque le ven como un emprendedor. En España cualquier mala experiencia empresarial se ve como un fracaso. Otro ejemplo claro de cómo enfocamos la creatividad empresarial en España, lo refleja un informe de una ETT, en la que solo el 10% de los padres ayudarían a su hijos para su primera experiencia empresarial, sin embargo el 85% de ellos si los ayudarían a la entrada para la compra de un vivienda, habría que decir a esos padres que con la empresa que crearan sus hijos seguramente se comprarían esa vivienda.

En España para ser emprendedor debe uno poner mucho de su parte porque hay muchas trabas burocráticas y de financiación, para montar una empresa como mínimo necesitamos de dos a tres meses de papeleo, de las distintas administraciones públicas. En cuanto a la financiación, los bancos, cajas etc, necesitan mucha seguridad difícil de obtener para dar un crédito a cualquier joven emprendedor, y especialmente ahora con la crisis que atravesamos, nos dirán que los fondos ICO del gobierno sí dan esos créditos, pero hay que pasar los filtros de las entidades financieras. El estado español, debería tener alguna institución financiera para ayudar  a los jóvenes emprendedores.

Además, hay que considerar que el papel del joven empresario para la sociedad española es imprescindible para la creación de empleo y para ser el motor de la economía española, pero hay que intentar que estos jóvenes no se centren en crear empresas relacionadas con el turismo, la vivienda, la restauración, es decir, el sector servicios,  sino que hay que dar pasos hacia delante en otros campos. Hay economías, como la americana, que el año pasado tuvo 250.000 emprendedores, que crearon una startup, mientras que en España no llegaron a 5.000. Una startup es un negocio con un funcionamiento limitado, pero con grandes posibilidades de crecimiento que aportan al desarrollo del país innovación, tecnología y empleos de calidad.

Desde las fundaciones se están desarrollando herramientas y esfuerzos para que los jóvenes emprendedores puedan asumir un proyecto empresarial, como es el caso de la Fundación Garum creada por Jose Ignacio Goirigolzarri, que desarrolla unas redes (sofware) para que los emprendedores de España y Latinoamérica se comuniquen entre ellos y puedan compartir conocimientos y experiencias y así crear mercado.

La Fundación Botín va a invertir en los próximos años 40 millones de euros en crear más de 20 empresas tecnológicas y la Fundación Banco Santander y el CNIO han creado unas becas de intercambios entre jóvenes científicos españoles y británicos.

Author: Blog Fundacion Banco Santander

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